Entre la aceptación de una oferta y la firma de la escritura suele mediar un documento clave que muchos compradores y vendedores firman sin entender del todo sus implicaciones: el contrato de arras.
Qué es el contrato de arras
Es un contrato privado mediante el cual comprador y vendedor se comprometen a formalizar la compraventa en un plazo determinado, y el comprador entrega una cantidad de dinero (normalmente entre el 5% y el 10% del precio) como señal de compromiso.
Tipos de arras y sus consecuencias
- Arras confirmatorias: refuerzan el compromiso de compraventa, pero no permiten desistir sin más consecuencias que las generales del incumplimiento de contrato.
- Arras penitenciales: son las más habituales. Permiten a cualquiera de las partes desistir: si se echa atrás el comprador, pierde la señal entregada; si se echa atrás el vendedor, debe devolver el doble de esa cantidad.
- Arras penales: además de la función de señal, añaden una penalización específica en caso de incumplimiento, definida en el propio contrato.
Qué debe incluir siempre un contrato de arras
- Identificación completa de las partes y de la vivienda.
- Precio total de la compraventa y forma de pago.
- Plazo máximo para la firma de la escritura ante notario.
- Estado de cargas de la vivienda (si queda o no libre de hipotecas y otras deudas).
- Qué tipo de arras se pactan y qué ocurre en caso de incumplimiento por cada parte.
Por qué conviene revisarlo con un profesional
Un contrato de arras mal redactado puede dejar sin protección tanto al comprador como al vendedor, especialmente si no se especifica bien el tipo de arras o el plazo de formalización. Nuestro equipo de asesoría jurídica y legal revisa cada cláusula antes de la firma para que ambas partes queden protegidas.
Este contenido es informativo y no sustituye el asesoramiento de un profesional para tu caso concreto. Si vas a firmar un contrato de arras, consúltanos antes: revisar el documento a tiempo evita disgustos después.