Vender una vivienda heredada, o la propia vivienda habitual después de toda una vida, suele ir acompañado de dudas legales, fiscales y también emocionales. Te explicamos cómo abordarlo con tranquilidad.
Antes de vender: acepta la herencia correctamente
Para poder vender una vivienda heredada, primero hay que completar el proceso de aceptación de herencia y liquidar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Sin este paso, no es posible inscribir la vivienda a tu nombre ni venderla.
Ventaja fiscal si eres mayor de 65 años
Si vendes tu vivienda habitual siendo mayor de 65 años, la ganancia patrimonial obtenida está exenta de tributar en el IRPF, sin necesidad de reinvertir el importe en otra vivienda. Es una de las pocas exenciones totales que contempla la normativa actual y puede suponer un ahorro muy relevante.
Qué hacer si hay varios herederos
Cuando la vivienda pertenece a varios hermanos o familiares, conviene acordar desde el principio si se vende, se reparte o uno de los herederos compra la parte de los demás. Un desacuerdo en este punto puede alargar el proceso durante meses; contar con asesoramiento evita tensiones innecesarias.
Un acompañamiento humano, no solo técnico
Sabemos que detrás de estas operaciones suele haber algo más que una transacción: una vivienda familiar, recuerdos, decisiones compartidas. Por eso nuestro servicio de asesoramiento claro y humano para personas mayores está pensado para explicar cada paso sin tecnicismos y acompañar también en lo emocional del proceso.
Trámites que gestionamos contigo
Desde la revisión de la escritura de herencia hasta la liquidación de impuestos y la búsqueda de comprador, nuestro equipo de asesoría jurídica y legal se encarga de que todo el proceso avance con seguridad y sin prisas.
Este contenido es informativo y no sustituye el asesoramiento personalizado de un profesional para tu caso concreto. Si tú o un familiar necesitáis ayuda para vender una vivienda heredada, contactad con nosotros: lo explicamos con calma y sin prisa.